sábado, 15 de diciembre de 2007

Rafael Cánez y su arquitectura

No es una casualidad que los caminos que toma el ser humano nos lleven a donde debemos llegar, uno quiere muchas veces tomar un camino hacia la luz y este resulta guiándonos a la oscuridad. Pensé ser médico y sin darme cuenta vivo encerrado en un universo de fantasía y realidad, una aventura mágica de ideas y concresiones, maravillosa y misteriosa, a veces ingrata pero fascinante.
Han pasado muchas noches de ver las estrellas sólo en mi imaginación, mientras entusiasmado con lápiz y papel di rienda suelta a mi imaginación, para crear y recrear las posibles sensaciones que cobijarían a otras almas. Por eso hago arquitectura.